martes, 22 de marzo de 2011

Seguimos teniendo falta de personal en las Urgencias del Hospital de Jaca


El comité de empresa del hospital de Jaca ha acusado al equipo directivo del Consorcio de Salud de "dejadez" con respecto al servicio de Urgencias que debería ser atendido por siete profesionales y que, en la actualidad, sólo cuenta con seis.
Aunque el Consejo Rector del Consorcio de Salud aprobó en 2009 y reafirmó con posterioridad que la plantilla de médicos de Urgencias es de siete personas, en la actualidad cuenta con seis que son los que deben cubrir "todo tipo de incidencias que ocurran en dicho servicio", ha denunciado el comité en un comunicado de prensa.
También ha señalado que "no sólo atienden las urgencias sino que, en gran parte del día, son los únicos facultativos de presencia física en todo el hospital", por lo que las urgencias sobrevenidas en planta de hospitalización y residencia son valoradas de inicio por estos facultativos, "aparte de los problemas administrativos y burocráticos que deben solucionar".
A finales de enero se celebró una reunión para abordar esta carga asistencial y se solicitó la presencia de dos médicos en el servicio de Urgencias los 365 días del año, una situación que sólo se cumple de 12:00 horas a 22:00 horas en fines de semana, festivos y épocas vacacionales.
Las mismas fuentes han destacado que la respuesta a ésta y otras cuestiones debería haber llegado en una reunión celebrada a principios de marzo "que se ha aplazado sine die".
El comité desconoce si esta situación "supone un impasse por la situación preelectoral" y que el actual equipo no quiera tomar ninguna decisión antes de las elecciones autonómicas.
Lo que si es claro es que seguimos teniendo un Hospital en precario, tanto en urgencias como en momentos puntuales cuando por falta de anestesista o de cirujanos los enfermos deben de ser trasladados a Huesca.
Y como siempre el pagano, el ciuadadano.

viernes, 11 de marzo de 2011

LAS OBRAS DE AMPLIACIÓN DE LA GUARDERIA MUNICIPAL, PARADAS


Tal y como se apuntaba desde este blog, los peores prsagios se han cumplido.
Las obras de la Escuela infantil y guardería de Jaca han quedado paralizadas por el concurso de acreedores en el que la empresa Gótico Construcciones se encuentra inmersa.
Se dirá desde el Alcadía que éste hecho es ajeno al equipo de gobierno local pero debemos recordar ¿Cómo se adjudica la obra?¿a qué precio?¿Por qué se modifica el proyecto inicial?

http://aytojaca.blogspot.com/2010/10/jaca-destina-373000-euros-para-la.html

Lo que si esta claro es que las nuevas aulas y espacios escolares no estarán listas para iniciar el próximo curso escolar y todos esos padres que habían puesto sus esperanzas en poder llevar ahí a sus hijos, no podrán hacerlo.Se seguirá teniendo lista de espera.

Una vez más, las prisas y una nefasta gestión produce afecciones en los ciudadanos jaqueses.

lunes, 7 de marzo de 2011

Julián Ruiz Martorell ya es Obispo de Jaca




LAS DIÓCESIS de Huesca y Jaca ya cuentan con su nuevo obispo, después de que Julián Ruiz Martorell tomase ayer tarde posesión de la sede jacetana, en una ceremonia celebrada en una abarrotada Catedral de San Pedro, a cuyo término el religioso destacó la notable presencia de la fe en ambos territorios.

En la jornada anterior, Ruiz Martorell fue consagrado en la Catedral de Huesca, como sustituto de Jesús Sanz Montes. A esta ceremonia, asistieron el nuncio del Papa en España, Renzo Fratini; los arzobispos de Oviedo, Jesús Sanz, anterior responsable de la Diócesis; de Zaragoza, Manuel Ureña; y de Pamplona, Francisco González, además del obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Millán, y de un centenar de sacerdotes. También, estuvo presente la consejera de Presidencia del Gobierno de Aragón, Eva Almunia, y el alcalde de Jaca, Enrique Villarroya.

A la conclusión de la misa, Ruiz Martorell, en su intervención ante los medios, comenzó señalando que todo el proceso de su nombramiento lo vivió "con enorme emoción y con una gran intensidad de sentimientos", y sobre todo, "de gratitud al Señor", debido a que "me concede venir a Huesca y Jaca, para servir a la Iglesia en ambas Diócesis". Asimismo, el nuevo obispo residente hizo hincapié en que la Diócesis de Huesca y Jaca "tiene una profundidad y un arraigo creciente en la fe", dos hechos que le animarán a la hora de trabajar a favor de los fieles. A su juicio, esta labor –para la que se encomienda a San Lorenzo y Santa Orosia, patronos de sus sedes episcopales– "será apasionante" y marcará una continuidad con la línea seguida por su predecesor, Sanz Montes.

Al preguntarle por la despoblación de algunas zonas, Ruiz Martorell indicó que se trata de un hecho "poco significativo" y, haciendo gala de sus nociones de la Jacetania, explicó que "también hay una población volante, que se acerca a disfrutar de las pistas de esquí y los servicios turísticos entre semana y con especial intensidad, el fin de semana".

AFÁN DE CERCANÍA

Asimismo, el religioso comentó que una de sus señas de identidad será "acercarse a la gente", siempre y cuando sus responsabilidades se lo permitan. "Lógicamente, como a cualquier pastor, se me encomienda la tarea de estar en contacto con las personas de la Diócesis, y trataré de integrarme en una comunidad y ser responsable de tejer un nudo de relaciones que articule el crecimiento en todas las dimensiones", apuntó.

Según Ruiz Martorell, el nombramiento de un obispo diferente para Huesca y Jaca "es seguramente la mejor solución, pero hay que esperar lo que la Santa Sede dispone y la voluntad del Señor". "Gracias a Dios", el religioso ya tomó contacto con los vicarios generales de las Diócesis, Nicolas López Congosto (Huesca) y Fernando Jarne (Jaca), un hecho que le permite empezar a planificar sus asistencia a próximos actos.

En este caso, el obispo anunció que hoy lunes comenzará un retiro espiritual en Huesca y visitará a sacerdotes enfermos. Esta misma semana, celebrará el Miércoles de Ceniza, participará en la confirmación de un grupo de jóvenes, en la capital oscense, el viernes; y finalmente, el sábado, comenzará un segundo retiro, en este caso en la sede jaquesa.

TRES RETOS

Ruiz Martorell, en el transcurso de la propia homilía –tuvo una duración aproximada de dos horas–, dijo encontrarse "bendecido por la gracia" del Señor para dar continuidad a los "tres retos y las siete acciones pastorales directas", iniciadas durante el mandato y la administración apostólica de San Montes, y en las que se dedicará una atención especial a la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid en agosto.

Sobre los retos, el obispo, en primer lugar, instó a los fieles "a vivir la vida cristiana en un mundo relativista" y les invitó a toma parte en el evento anterior que tendrá lugar en verano. Asimismo, Ruiz Martorell demandó a los creyentes que hagan un esfuerzo para "vivir como hermanos, en un mundo de confrontación", y como tercer objetivo, solicitó a sus nuevos parroquianos que colaboren en "el anuncio de la buena nueva". Con respecto a las acciones, el obispo dijo que tratará de "crear grupos parroquiales" y de ayudar a "aquellas personas que vuelven" al seno de la Iglesia. También, impulsará la formación de escuelas y la realización de encuentros, entre los que prima la Jornada Mundial. Para terminar, resaltó su "compromiso con la pobreza" en tiempos de crisis, y habló de la necesidad de "rezar y dar" a favor de la familia y la vida.

"SINTONÍA CORDIAL"

El nuncio del Papa en España, Renzo Fratini, destacó que la acogida de Ruiz Martorell se produce "con esperanza y confianza" dentro de la Iglesia y entre los propios fieles, al tiempo que se mostró optimista de que exista "una sintonía cordial" hacia el obispo, por el que dijo rezar al Señor, a fin de que dichas plegarias le otorguen la "gracia".

Por su parte, Fernando Jarne, vicario general de la Diócesis de Jaca, fue el encargado de dar la bienvenida al obispo a la nueva sede jaquesa. "Ésta es tu Catedral, es tu casa y es tu Diócesis, y nosotros nos alegramos de ello", señaló el vicario, que acompañó a Ruiz Martorell en su recorrido previo desde el Palacio Episcopal al templo catedralicio.

Durante la ceremonia, Valentín Garcés, deán del Cabildo de la Catedral de Jaca, se hizo cargo de la lectura de la bula papal del nombramiento del obispo, que mostró primero a los sacerdotes y posteriormente, al resto del público. El gesto simboliza la autenticidad de la designación del Papa Benedicto XVI, cuyo sello aparece en el pergamino.

Igualmente, el nuevo obispo recibió la mitra y el báculo correspondiente al pastor de la Diócesis jaquesa, y fue entonces cuando trasmitió su filosofía y sus deseos a los fieles, quienes le premiaron con un gran aplauso. Al término de la misa, el obispo compartió unos veinte minutos de saludos personales con los fieles que quisieron conocerlo.

jueves, 3 de marzo de 2011

A BUENAS HORAS MANGAS VERDES


Ahora viene Javier Callizo y muestra su preocupación por el descenso en la ocupación hotelera. Ésta preocupación la tienen y desde hace mucho tiempo los hosteleros de la zona y partidos políticos como el PP de Jaca que en inumerables ocasiones a puesto de manifiesto esta preocupación en diferentes foros.

Y es ahora, precisamente ahora, con la vista puesta en las próximas elecciones cuando el viceconsejero de Turismo de la DGA, Javier Callizo, indica que la ocupación hotelera ha descendido respecto al año pasado pero que en época de crisis, hay que apostar más que nunca por la calidad y ajustar precios. ¿Y eso lo descubre ahora? ¿Pero que capacidad para dirigir el Turismo de Aragón tiene?

También ha señalado en relación a la temporada de nieve, que en las estaciones de esquí está siendo una “buena campaña”, será para ARAMON, que le pregunten a Astún y Candanchú, a ver si opinan lo mismo. Y que en cuanto a ocupación hotelera no está siendo tan alta como se desearía, pero sí que hay mucha ocupación de las viviendas de segunda residencia en localidades como Jaca.¡Pues menos mal!

martes, 1 de marzo de 2011

LA VELOCIDAD Y EL TOCINO


Dice Jorge Alvalde en su articulo:
Ha salido el número de la lotería, los bombos han dejado de girar y se han decantado por el 110. ¡Ha salido el 110, señores! Sí, 110 kilómetros a la hora será la velocidad máxima permitida en las autopistas y autovías españolas a partir del 7 de marzo, cuando entre en vigor la nueva normativa de tráfico. Ni 111 ni 109: exactamente un uno, otro uno y un cero, que cantó Rubalcaba cual niño de San Idelfonso, con nuestra estrategia energética entre sus deditos inocentes.
Es, dicen, la velocidad óptima para reducir el consumo de combustible hasta un 15 por 100. Ni un kilómetro más, ni un kilómetro menos. ¿Será verdad?
Vivimos francamente obsesionados con lo óptimo. Sabemos que necesitamos que nuestros Estados garanticen ciertos niveles de seguridad, pero tememos que éstos sean tan elevados que acaben resultando coactivos. ¿Cuál es el grado óptimo de intervención? Necesitamos mostrar a nuestras parejas cuánto las amamos, pero odiamos ser empalagosos hasta la asfixia. ¿Dónde está el agasajo óptimo? Sabemos que una buena porción de tocino nos reportará una energía que nos vendrá muy bien para satisfacer nuestras exigencias nutricionales, pero si comemos demasiado la grasa se nos acumulará en las partes más nefastamente visibles de nuestra anatomía. ¿Hay una ración óptima de tocino?
En muchas ocasiones el óptimo no es más que una media, una arbitraria medición de la normalidad. Aquello que no es evidentemente escaso ni sonoramente estridente. En otras, la matemática nos ayuda con sus cálculos, proyecciones, curvas y desviaciones. Pero a menudo la elección implica una penosa sucesión de factores que hace imposible una respuesta fácil. Es, precisamente, el caso de la velocidad y el consumo de combustible.
A la hora de determinar el uso óptimo de un automóvil en términos de ahorro energético hay que tener en cuenta, para empezar, dos factores: la eficiencia del motor y la resistencia del aire. El primero es directamente proporcional a la velocidad y es positivo para el ahorro. A mayor velocidad, mayor eficiencia, en términos generales y hasta un límite determinado. Esto es así porque, en circunstancias favorables de conducción (con un motor bien reglado, un buen manejo de las revoluciones; un asfalto adecuado, condiciones atmosféricas normales...), la energía cinética, la inercia y el juego de las ruedas y los ejes contribuyen a mover el vehículo... y al ahorro en combustible.
Imaginemos que encendemos el motor y aceleramos con todas nuestras fuerzas sin que el coche se mueva. Es, evidentemente, el caso de menor eficiencia energética posible. Habremos agotado toda la gasolina sin conseguir movimiento alguno. Es evidente que, en cuanto el aparato empiece a desplazarse, la eficiencia empezará a mejorar en relación directa con la velocidad alcanzada.
El segundo factor, la resistencia del aire, también es directamente proporcional a la velocidad; pero, en este caso, es un factor negativo para el ahorro. A mayor velocidad, mayor resistencia y, por lo tanto, mayor consumo. No olvidemos que el coche no se desplaza en el vacío: lo hace –nos guste o no– dentro de un medio fluido que es el aire. Y la resistencia se define como la fuerza que sufre un cuerpo al desplazarse en dirección contraria a su movimiento, y está relacionada con la velocidad relativa entre el cuerpo y el medio.
De este modo, nuestro coche imaginario, que empezó sin moverse un ápice pero que ahora rueda cada vez más rápido, ahorrando combustible a medida que acelera, llegará a un punto en el que la resistencia empezará a hacerle perder eficiencia. Cada molécula de gasolina que ahorre con el aumento de velocidad tendrá que gastarla en combatir la resistencia del aire. Superada una velocidad determinada, el gasto por resistencia será mayor que el ahorro por velocidad. El punto de equilibrio entre ambas curvas (la de ahorro y la de gasto) sería la velocidad de conducción óptima.
Los ingenieros suelen decir que esta velocidad está entre los 110 y los 120 kilómetros por hora para un vehículo medio. En este sentido, parecería lógica la medida de obligar a todos los españoles a circular en el segmento más bajo del abanico. Pero sólo lo parecería. A la hora de la verdad, existen otros muchos factores que convierten en absurda la decisión del Gobierno.
El primero es la aerodinámica pura. Las peculiaridades de diseño de cada vehículo determinan su respuesta a la resistencia. Para que la medida fuera realmente eficaz, el Gobierno debería imponer un diseño igual a todos los fabricantes. Una suerte de modelo soviético de producción en cadena de coches idénticamente aerodinámicos. Adiós a las furgonetas, los todoterrenos y los coches demasiado cuadrados.
Tan importante es la aerodinámica, que un vehículo con barras portaequipajes puede consumir un 7,5 por 100 más que uno sin ellas. Un coche con cofre portaequipajes consume hasta un 16 por 100 más, y otro con el equipaje colocado directamente sobre el techo puede gastar hasta un 39 por 100 más. A 110 kilómetros por hora, la ley debería prohibir igualmente llevar equipaje fuera del maletero. Algunos expertos consideran que, si está muy sucio (con barro en los bajos o en los laterales), un coche podría aumentar en un 1 por 100 el gasto extra a más de 100 kilómetros por hora.
Junto con la aerodinámica, el estilo de conducción también es fundamental en lo relacionado con el consumo de combustible. De manera que un vehículo a 120 kilómetros por hora y 2.000 revoluciones puede consumir menos que uno a 80 y 3.500. ¿Habrá que prohibir también los acelerones?
Por último, la carga del coche afecta también a otro tipo de resistencia, no la del aire, sino la del rozamiento con el asfalto. El rozamiento del neumático al rodar puede llegar a suponer el 25 por 100 del consumo energético del vehículo. Si el coche está demasiado cargado o las ruedas no se encuentran en su punto adecuado de presión, el rozamiento aumenta y el gasto, también.
En definitiva: como casi siempre, la ciencia tiene poco que ver con la lotería y con el consenso. Esa de 110 es una cifra mágica, un fetiche sacado de la manga tan bueno y tan malo como podría ser el 113. Pero más redondo. Redondo como los ceros de las multas que van a empezar a llovernos.